
¿Sientes que una relación ha cambiado la forma en que te ves a ti mismo o a los demás? El trauma relacional y el abuso psicológico pueden dejar una profunda huella emocional, haciendo que aparezcan inseguridad, culpa, miedo, dificultades para poner límites o relaciones que repiten el mismo patrón de sufrimiento. Desde una mirada compasiva, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y el análisis funcional nos ayudan a comprender cómo esas experiencias han influido en tu forma de relacionarte contigo mismo y con los demás. El objetivo no es juzgarte por lo que te ocurre, sino ayudarte a recuperar tu autonomía y construir una vida más libre y coherente con tus valores.